Categorías
¡Suscríbete!

Escribe tu dirección de email:

Delivered by FeedBurner

Entradas con la etiqueta ‘enfermedad’

PostHeaderIcon Vacunas

 

Hace poco escuché en las noticias que algunas enfermedades que en nuestro país estaban casi erradicadas volvían a aparecer con cierta frecuencia por las consultas de los pediatras, como por ejemplo el sarampión, y que podía estar relacionado con el hecho de que hay padres que deciden no vacunar a sus hijos ya que no quieren inocular un virus alterado en sus hijos, sustancias químicas, y otra serie de estupideces propias de aquellos que piensan que ‘La Madre Naturaleza’ es muy sabia y es mejor que un niño pase una enfermedad y se inmunice naturalmente.

La mortalidad infantil en las últimas dos décadas ha disminuido de 12 millones a 7.6 millones al año, en referencia a niños menores de cinco años, y esto es, en parte, gracias al mayor acceso a la sanidad y a un calendario de vacunación eficaz.

El lunes llevé a Rubén a que le pusieran la vacuna de los 18 meses y, como siempre, el niño empezó y acabó llorando, y yo sudando. Al día siguiente estaba un poco tontillo, volvió a dormir peor, supongo (por suponer algo) que fue de la reacción a la vacuna pero ya está.

Reconozco que yo soy muy hipocondriaca y que si pudiera vacunarme yo o a cualquiera de mi familia hasta del más insignificante bicho lo haría. Pero sin llegar a este extremo creo que es innecesario hacer pasar a nadie por ninguna enfermedad, por muy autolimitada y benigna que sea.

Cuando una persona decide no vacunar a sus hijos no sólo está poniendo en riesgo a sus hijos sino también a todos los niños que les rodean, a sus amigos y compañeros de clase, y por lo tanto no merece vivir en sociedad puesto que no está preparado para hacerlo.

Pensad cual es vuestra posición frente a este tema y si no os importa me lo contáis porque me gustaría saberlo.

Aquí os dejo un video muy explicativo…

cómo actúan las vacunas

 

PostHeaderIcon Baja por enfermedad

Baja por enfermedad

Baja por enfermedad

Después de un mes y medio comiendo fenomenal y tres días durmiendo del tirón, me había pensado que eso de las flemas y la tos, los mocos y el ‘no comer’ era cosa del pasado…

¡Cómo puedo ser tan tonta! ¡Qué facil es hacerse ilusiones!… Llega el sábado y volvemos a empezar. Otra vez fiebre, otra vez mocos, flemas, tos,… no comer, no dormir, no descansar… Es como si nos hubiéramos reseteado y empezáramos desde el principio.

Por supuesto, el martes, y no antes porque ya sabéis que si lleva menos de tres días de fiebre mi doctora no me hace caso, le llevé al médico. Fundamentalmente para que le mirara los oídos y el pecho, ya que nunca se sabe. Y después de mirarle el resultado fue…. CATARRO, con las consabidas instrucciones de hidratación, aspiración de mocos y la no obligación a comer.

Pero lo que más me llamó la atención es que me preguntó: ¿lo del reflujo qué tal lo lleva? ¿notas algún síntoma? ¿vomita?… Ojiplática me quedé, ahora me pregunta que ¿qué tal el reflujo? Ahora que el niño se come los cocidos doblados (es una forma de hablar), cuando ya tiene casi 18 meses, la misma persona que cuando Rubén cumplió los seis meses decidió retirarle la ranitidina sin hacer un periodo de adaptación o prueba, y que me tuve que buscar la vida para poder seguir dándosela.

Bueno lo del catarro es lo de menos, o mejor dicho es lo de siempre. Lo peor es hasta que arrancamos otra vez a comer y dormir, bueno mejor dicho a comer porque lo que es dormir Rubén no ha arrancado nunca a dormir. Y hasta que se le pasa la tonteria de haber estado malito, que no es lo malos que se ponen es lo blanditos que se quedan, se acostumbran a que estés siempre pendiente de ellos, le coges más y tienes más miramientos y se creen que pueden volver a llorar por todo y conseguirlo.

 

Soy de la familia Madresfera!